Por Carlos H. Burgoa Moya
La famosa frase “Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo”, que es la introducción al Manifiesto del Partido Comunista, escrito por Karl Marx y Friedrich Engels y publicado por primera vez en Londres en febrero de 1848, hoy podemos reactualizarla con la frase que un fantasma recorre el mundo llamada populismo, corriente política que no es fácil de imaginar en un mundo que supuestamente va hacia la modernidad y que toda acción política debería ser para que el ser humano viva en plenitud en esta vida, pero no es así.
Jan-Werner Müller, (1970) destacado politólogo e historiador alemán, profesor en la Universidad de Princeton, conocido internacionalmente por sus estudios sobre el populismo, la democracia y el constitucionalismo europeo. Autor del aclamado libro «¿Qué es el populismo?» (GS.2017. 102 pág.) que detalla quizás una corriente que esta afectando seriamente a nuestros estados, a nuestra sociedad que cada día aspira a ser y tener una verdadera democracia, ya que hasta ahora no se conoce otro sistema donde el hombre y la mujer pueda vivir de acuerdo a la mayoría que ha optado por ella.
Para Jan-Werner Müller, el populismo no es solo una crítica a las élites, sino una forma específica donde plantea que los populistas se definen por su afirmación de ser los únicos representantes del «pueblo verdadero», excluyendo a sus oponentes. Este libro que no es muy ampuloso es clave para entender la política contemporánea que, en un pasado reciente en América Latina, como Venezuela, Ecuador y Bolivia, a través de una corriente “populista” llevo a cabo referéndums para cambiar sus constituciones y que a través del voto popular extendieran su mandato, de esa forma distorsionaron el carácter de su ascenso al poder, por eso hoy vemos como se desmoronan dichas democracias en los respectivos países. En el análisis de Mûller, describe que el líder populista anula a su oponente o competidor político llamándolo de ilegítimo y que cualquier ciudadano que no coincida con su visión no forma parte del «pueblo» auténtico. Los populistas son Antielitismo moral: No basta con criticar a las élites (esto puede ser parte de una democracia saludable). El populista define a la élite como inherentemente corrupta e inmoral, en contraste con un pueblo que imaginan como moralmente puro y totalmente unido. Anula la representación simbólica, no empírica: Su reclamo de representar al «100%» no se basa en datos electorales reales, sino en una presunción moral. Si pierden una elección, el argumento no es que perdieron la mayoría, sino que «la mayoría silenciosa» no pudo expresarse o que el sistema está amañado. Al mismo tiempo señala que no es un sinónimo de demagogia; un demagogo puede ser antielitista sin ser antipluralista. En términos concretos Müller define el populismo como la «sombra permanente» de la democracia representativa: surge del riesgo de que alguien pretenda hablar en nombre de un pueblo homogéneo que, en la realidad pluralista, no existe.
Es oportuna esta reflexión que nos lleva este autor ya que en la perspectiva que vamos en las acciones políticas que estamos viviendo nuestros respectivos países este mal endémico que puede socavar la democracia es el populismo, en contra corriente que es el establecimiento de verdaderos partidos políticos, donde a través de la democracia interna y en base a documentos de su establecimiento se pueda normar las relaciones entre los seres humanos y en contra posición de que una persona sea el abanderado de un pensamiento y de acciones puedan llevar a cabo, no hay otro camino que, si queremos que una sociedad sea en su crecimiento homogénea, debe haber partidos solidos y con principios y con democracia interna sobre todo.
Y no caigamos lo que predice Mûller que una vez en el poder, los populistas tienden a la colonización del Estado (colocando a leales en puestos técnicos), y que el clientelismo masivo suprima a la sociedad civil organizada, porque contradecir a un líder populista será catalogado como una supresión de la democracia, no caigamos en eso. Este libro es un llamado de atención para saber a donde va nuestra democracia en el mundo.

